
Saber y no saber
Es probable que en la familia todos sepan todo. La cuestión es cuándo van a decidir enterarse, o reaccionar, o actuar. Pero el grado de conocimiento que tienen en general los miembros de una pareja entre sí es muy profundo, aunque no todo ese conocimiento es consciente. Por alguna actitud, por alguna mirada, por cierta distancia o desinterés, la infidelidad se sabe. Y el otro decide enterarse o esperar, y el primero decide ocultarlo o decirlo.
Hay algo que suele pesar en todo esto... Aparece otra persona, quizás algo más que una aventura ocasional. Pero está el otro vínculo muy armado, y nos preguntamos si vale la pena perderlo. Y entonces suele surgir la idea de que la solución es mantener las dos personas. ¿Cómo se sostiene esto?
Amándolas, o estando muy interesado por las dos. Recibiendo mucho en ambos vínculos. Bueno, elegir en la vida es siempre difícil. Ser un ser humano y tener la posibilidad de elección es una de las bendiciones y también una de las mayores complicaciones que tenemos. Porque además de poder elegir, solemos ser ambivalentes: queremos una cosa y la contraria. Elegimos a alguien porque es hermosa pero nos molesta que la miren otros hombres, elegimos a un hombre porque es fuerte pero nos molesta que sea un poco tosco. Estamos siempre teniendo sentimientos contradictorios y dobles. Entonces, seguro que una de las formas de actuar esa ambivalencia es mantener los dos modelos. Pasar de ambivalente a "bivalente".
Es probable que en la familia todos sepan todo. La cuestión es cuándo van a decidir enterarse, o reaccionar, o actuar. Pero el grado de conocimiento que tienen en general los miembros de una pareja entre sí es muy profundo, aunque no todo ese conocimiento es consciente. Por alguna actitud, por alguna mirada, por cierta distancia o desinterés, la infidelidad se sabe. Y el otro decide enterarse o esperar, y el primero decide ocultarlo o decirlo.
Hay algo que suele pesar en todo esto... Aparece otra persona, quizás algo más que una aventura ocasional. Pero está el otro vínculo muy armado, y nos preguntamos si vale la pena perderlo. Y entonces suele surgir la idea de que la solución es mantener las dos personas. ¿Cómo se sostiene esto?
Amándolas, o estando muy interesado por las dos. Recibiendo mucho en ambos vínculos. Bueno, elegir en la vida es siempre difícil. Ser un ser humano y tener la posibilidad de elección es una de las bendiciones y también una de las mayores complicaciones que tenemos. Porque además de poder elegir, solemos ser ambivalentes: queremos una cosa y la contraria. Elegimos a alguien porque es hermosa pero nos molesta que la miren otros hombres, elegimos a un hombre porque es fuerte pero nos molesta que sea un poco tosco. Estamos siempre teniendo sentimientos contradictorios y dobles. Entonces, seguro que una de las formas de actuar esa ambivalencia es mantener los dos modelos. Pasar de ambivalente a "bivalente".

1 comentario:
Yo quisiera se bivalente, si sólo existiera la posibilidad de que no sufriera alguien más.
A la larga sufrimos todos, los tres, los 4 o los que seamos. Sean las combinaciones que sean posibles en una pareja y las posibles relaciones paralelas que se generen.
El hombre, ser tan imperfecto, quiere alcanzar el estado óptimo! en el que tengamos todo lo que queremos...pero esto no es posible, porque siempre queremos algo mas!
Como bien decía Sábato...y cuándo sintamos la muerte llegar...que es lo que vamos a ambicionar en ese momento! todavía nos parecerá tan poco todo lo que hayamos logrado en la vida.
No hay un solo amor en la vida, hay amor por todo y hacia todos, pero, me pregunto. Pueden ser estos amores al mismo tiempo, puede el amor con esa pasión que arranca del alma, que nos despiera una persona, sentirse a la vez por otra.
Yo creo y comprobé que no! pero si en diferentes niveles, con diferentes sensaciones y responsabilidas, podemos amar demasiado...y ser ambi o bi valentes, valientes no tanto.
Publicar un comentario